Como es bien sabido, las denominadas “cláusulas suelo” fueron introducidas por los bancos enmascaradas dentro del clausulado de los préstamos hipotecarios concertados a tipo de interés variable, como instrumento de cobertura de sus beneficios que establece un tope mínimo que limita la variabilidad del interés aplicable en beneficio del banco durante toda la vida del préstamo.

Tras la famosa Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de mayo de 2013, que fijó los criterios de transparencia y abusividad determinantes de la nulidad  de las “cláusulas suelo” en los préstamos hipotecarios, se ha producido una avalancha de reclamaciones y Sentencias condenatorias de las que han sido participes los profesionales de JBBC ABOGADOS.

Sin embargo las entidades financieras, lejos de aquietarse y eliminar las cláusulas suelo de la totalidad de productos hipotecarios comercializados en su día, reintegrando además las cantidades indebidamente percibidas desde aquella Sentencia, han tratado de burlar los efectos de la citada resolución judicial bajo la apariencia de una mejora de condiciones para el consumidor, que no es tal. Así, se ha extendido la práctica de ofrecer a los clientes una rebaja del tipo fijado como suelo a cambio de la renuncia a las acciones por la inclusión de una cláusula manifiestamente nula.

Pues bien, la Audiencia Provincial de Zaragoza ha venido a pacificar la cuestión ratificando en una reciente Sentencia del mes de octubre la irrelevancia e invalidez de dichos documentos de renuncia de acciones firmados tras la constitución del préstamo hipotecario, ya que no cabe la pretendida subsanación posterior de cláusulas radicalmente nulas, como son las cláusulas suelo.