El impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (comúnmente llamado impuesto de Plusvalía municipal) tiene por objeto, como su propio nombre indica, gravar el incremento del valor del suelo durante el tiempo que dicho bien ha estado integrado en su patrimonio, devengándose cuando es objeto de transmisión a un tercero. En otras palabras, dicho impuesto se devengará si el valor del suelo, en ese momento, presenta un valor superior al que tenía en el momento de su adquisición.

Sin embargo, según el sistema de cálculo de este impuesto determinado por el Ayuntamiento de Zaragoza, “para determinar el incremento de valor de los terrenos se aplicará un porcentaje en función de la duración del periodo impositivo, -el tiempo que el bien haya estado en el patrimonio del transmitente- sobre el valor catastral del suelo que el terreno tenga determinado, en el momento de la transmisión a efectos del Impuesto sobre Bienes Inmuebles.”

Como puede verse, un impuesto que según la Ley Reguladora de las Haciendas locales tiene por finalidad “gravar el incremento de valor que experimenten los terrenos de naturaleza urbana” queda desnaturalizado en post de lograr un beneficio para el erario público que, con independencia de la existencia de un incremento del valor de dicho bien, va a cobrar siempre, en función del tiempo transcurrido entre la entrada y la salida de dicho terreno en el patrimonio del transmitente, lo que quiebra diametralmente la naturaleza y finalidad de dicho impuesto.

Pues bien, los Juzgados de lo Contencioso Administrativo de Zaragoza han venido a declarar la imposibilidad de liquidar el impuesto conforme a criterios objetivos ficticios (el valor catastral de referencia) debiendo atender al valor real de los terrenos y de la existencia o no de un efectivo incremento patrimonial para su correcta cuantificación.

Desde JBBC abogados efectuaremos la impugnación del sistema de cálculo del impuesto de plusvalía municipal una vez ha sido satisfecho (pudiendo reclamar la restitución de lo indebidamente abonado hasta 4 años después), pudiendo obtener la devolución parcial o total de las cantidades satisfechas por dicho concepto.